Ruta de ciclismo a Caión

Explora lugares espectaculares en la zona de A Coruña con tu bici.

La ruta a Caión es una de las más vistosas y entretenidas que tenemos la oportunidad de hacer. Circula la mayor parte del tiempo por carreteras pegadas a la costa con vistas espectaculares, y el terreno es un continuo subir y bajar que hace que no haya un solo metro aburrido. Además, el tráfico es prácticamente inexistente desde el momento en que se sale de Coruña.

Datos aproximados:

  • Distancia: 51 km
  • Desnivel positivo: 868 metros
  • Altitud máxima: 161 metros

Ciclismo por Caión

La salida

Este recorrido nos llevará hacia el sudoeste siguiendo casi todo el rato la costa, por lo que para salir de la ciudad elegiremos la carretera de Bens-Suevos/la Avenida de Finisterre. En nuestro caso escogeremos la primera de las dos opciones, pues pese a que la segunda es más rápida y directa es moderadamente peligrosa a no ser que se circule en un grupo numeroso. 

*Nota sobre la Avenida de Finisterre: El motivo por el que no recomendamos esta salida es que hay que atravesar el pueblo de Meicende y la carretera es ancha (lo que hace que los coches circulen a velocidades excesivas) y hasta que se sale de él se está subiendo continuamente (con lo que los ciclistas no podremos ir demasiado rápido). Además, no hay arcenes y casi todo el recorrido a través del pueblo se hace bordeando aparcamientos en batería, con lo que aumentan las posibilidades de alcance por culpa de conductores despistados. 

Sea cual sea el camino que hayamos decidido tomar para llegar hasta Bens (a través de Los Rosales y San Pedro de Visma o de la Avenida de Finisterre por el cruce a Bens), el siguiente objetivo será llegar al pie del pueblo de Suevos. Se trata de un recorrido de unos 3.8 km que nos lleva primero a la cala de Suevos (que sería un lugar bonito si estuviese cuidada…) y pasa por delante de EDAR Bens y el almacén de Sutega hasta llegar al comienzo de la subida a Suevos.

La carretera va bordeando la costa todo el rato y hay un interesante segmento por el medio (repecho de cala de Bens: 540 metros al 9%), pero tiene un gran inconveniente: posiblemente sea la peor carretera por la que hayáis metido vuestra bici. Lleva años sin arreglarse y a medida que pasan los camiones de la basura y los inviernos y sus lluvias se abren nuevos agujeros en el pavimento, por lo que si ya es complicado subir por ella, no os queremos decir bajar.

No obstante, una vez termina el repecho mejora bastante, gracias a lo cual podremos disfrutar de las maravillosas vistas del Atlántico que comienza escasos metros de nuestras bicis a la derecha.

Hacia Sabón y Barrañán

Cuando lleguemos al pie de Suevos tendremos dos opciones: subir el señor alto de Suevos (1.51 km al 10%) o coger a la derecha justo cuando empieza la ascensión y simplemente seguir el camino hasta el embalse y posteriormente la rotonda de Sabón, unos 3.8 km casi completamente llanos (haremos esto en nuestra ruta).

Allí elegiremos la primera salida e iremos todo recto pasando por delante de la sede de Inditex hasta que alcancemos el final del polígono, en un cruce que siguiendo a la derecha nos dejará en la carretera de Caión (que ya no abandonaremos).

Después de un muy buen repecho inicial  en línea recta (unos 500 metros a casi el 10%) nos encontraremos poco después con un carril bici que nos llevará hasta casi la playa de Barrañán. Este carril bici tiene su aquel: es tan amplio que caben tres ciclistas a lo ancho y sin apreturas, pero al transcurrir por debajo de árboles suele estar bastante sucio (especialmente en otoño) y se acaba abruptamente en un bordillo de acera en mitad de una bajada muy pronunciada, por lo que recomendamos utilizarlo sólo durante la primera parte llana y abandonarlo tan pronto empiece dicha bajada.

Tras terminar el corto pero empinado descenso (hablaremos de él en el camino de vuelta) nos encontraremos con la preciosa visión de la playa de Barrañán a nuestra derecha. Si se quiere, es un buen momento para detenerse y sacar unas fotos del mar para el recuerdo, aunque tendremos otras oportunidades más adelante. Y a partir de aquí toca prepararse, porque los próximos kilómetros serán todos cuesta arriba.

Destino Caión

Tras dejar atrás Barrañán la carretera se empina de manera continuada; no es muy dura, pero sí lo suficiente como para tener que empezar a respirar por la boca. Conocida por algunos como el «alto del perro furioso», es una subida de unos 3 km a un porcentaje que se mueven alrededor del 5%, algo que a la mayoría ya le obligará a meter el plato pequeño. La ascensión es bonita, atravesando una pequeña aldea para después meterse en mitad del bosque, y termina justo al salir de este.

En este momento nos encontraremos a una altitud aproximada de 160 metros, por lo que desde allí tendremos una vista privilegiada del mar mientras nos disponemos a iniciar la última parte de nuestro recorrido.

Una subida muy disfrutable: el Alto del Perro Furioso (no, no hay perros)

Alto del Perro Furioso

Y si hasta ahora habíamos estado subiendo, lógicamente toca bajar de nuevo hasta el nivel del mar. El descenso hacia Caión es rápido, seguro y hará las delicias de los fans de la velocidad, pues las curvas son más o menos cerradas pero tienen una visibilidad total y además seguramente no nos encontraremos con ningún coche ni delante ni detrás, lo que nos permitirá disfrutarla al máximo.

Tras pasar la rotonda (no es necesario tocar el freno) del desvió a Carballo y realizar una última curva de herradura de 180 grados emprenderemos la última recta que nos dejará en la plaza principal de Caión, el final de nuestra ruta. Vale la pena pasar un rato en el pueblo, porque es bastante pintoresco y hay mucho que ver. Lo que sí que no esperéis encontrar son sitios donde comprar fruta o comida aparte de bollería industrial, así que mejor llevadla de casa.

La vuelta a casa: subiendo desde Caión

Emprenderemos la vuelta a Coruña por exactamente el mismo camino por el que vinimos, pues es igual de entretenido y el resto de opciones disponibles son o bien mucho más largas, o bien muy difíciles de seguir a través de carreteritas por el monte con muchos cruces, pocas señales indicativas y caminos en un estado mejorable. Sin embargo, si no se tiene ninguna prisa y se quiere explorar, son unos muy buenos lugares para hacerlo.

Al conocer ya el camino de la ida, vamos a centrarnos sólo en las puntos de mayor interés que nos encontraremos al hacerlo al revés. La salida de Caión es ahora una subida, y una que requiere un cierto esfuerzo; estamos hablando de un segmento de 2.95 km al 4%. Hay algún descansillo por el medio, lo que rebaja un poco la sensación de dificultad (que tampoco es realmente  demasiada).

Otra bajada que ahora toca subir es la que comentábamos más arriba que llevaba a la playa de Barrañán, y en este caso sí nos encontramos ante un repecho de entidad: 2.38 km al 6% y sin ningún tipo de concesión. El ir pegados al mar no ayuda, pues sufriremos habitualmente mucho viento y en la mayor parte del segmento nos dará de cara o frontal/lateral por la izquierda.

Por lo demás, el resto del camino no entraña muchas dificultades ni en cuanto a subidas/bajadas ni en cuanto a tráfico o peligrosidad de las carreteras aparte de lo que ya hemos comentado, así que suerte en la vuelta a casa y buen provecho al llegar.

En caso de querer más

Desde Caión hay varias opciones interesantes para hacer más kilómetros, aunque en todos los casos estaremos hablando de varias decenas más. Una opción es dejar Caión atrás y seguir la carretera que, con el tiempo, desemboca en Malpica, en plena Costa de Morte.

En la rotonda que comentábamos en mitad de la bajada hacia el pueblo se coge el desvío a Carballo, otro punto que funciona muy bien como fin de ruta. Además, también podremos dirigirnos a Laracha, yendo por unos caminos y pequeñas carreteras que seguro que disfrutaremos.