Ruta de ciclismo Sada – Betanzos – Cecebre

Esta es posiblemente la ruta más conocida y utilizada por los ciclistas que parten desde Coruña. Es un camino rompepiernas repleto de subidas y bajadas que se hace duro más por la acumulación de esfuerzos que por la propia dificultad del perfil. Respecto al recorrido en sí, no podemos decir que sea especialmente bonito o que circule por parajes memorables, pero sí hay algunos tramos que seguramente entrarán en vuestra lista de favoritos. Además, al tratarse de una ruta circular podréis hacerla en el sentido que más os apetezca.

Datos aproximados:

– Distancia: 48 km.

– Desnivel positivo: 760 metros.

– Altitud máxima: 159 metros.

La ruta

La salida

Como casi siempre que nos dirijamos a Sada, saldremos de la ciudad por el Puente del Pasaje y seguiremos la Nacional VI hasta el cambio de sentido que nos permita subir hacia la mini rotonda de Perillo, donde giraremos a la derecha para empezar la carretera de Oleiros – Sada.

Si no se circula en grupo, el camino hacia Oleiros es de los menos agradecidos que hay en un radio de 100 km, pues pica constantemente hacia arriba (en algunos momentos se ve más claro -llegando a alrededor de un 5%-, pero en muchos otros es bastante imperceptible) y nunca estaremos seguros de si es mejor circular con la cadena casi completamente torcida o poner el plato pequeño con un piñón intermedio.

Y así estaremos 6-7 km, por muy buen asfalto, hasta que salgamos del núcleo de Oleiros y dejemos atrás la nave de Mercadona, donde por fin se acaba la agonía. No deja de ser curioso que en una ruta de 36 km de largo de punta a punta la máxima altitud se alcance casi al salir de casa, partiendo además desde el nivel del mar.

A toda velocidad hacia Sada

Lo bueno es que todo lo que sube acaba bajando, y aquí lo hace muy rápido. Tras tomarnos unos segundos de respiro en un breve llano, meteremos todo lo que tengamos de desarrollo y descenderemos velozmente hasta las puertas de Sada.

La carretera es recta en su mayor parte y favorece mucho más una postura aerodinámica que un constante pedaleo; además, una vez conozcamos las curvas solamente  nos hará falta tocar el freno en una de ellas. Así, en poco más de 4 km nos plantaremos en Sada, tomaremos un café si nos apetece y seguiremos rumbo este, siguiendo la costa a través Bergondo.

Subiendo San Isidro y poniendo rumbo a Betanzos

Entre Sada y Betanzos hay aproximadamente 10 km de lo más diversos. En primer lugar, nos tocará subir más o menos todo el rato hasta que lleguemos a la rotonda de San Isidro (también conocida comúnmente como la rotonda de Os Condes).

Tras subir un buen repecho para salir de Sada y llanear un poco a través de la zona alrededor de la playa de Bergondo comenzaremos otro repecho, la subida a San Isidro, esta vez ya con un punto de dificultad extra. Estamos hablando de un segmento que se extiende a lo largo de casi 2 km a una media del 5%, pero teniendo en cuenta que tiene un pequeño descanso en la mitad, la cosa pasa a ser una subida que se mantiene entre el 6 y el 7% en su mayor parte.

Hay un carril bici/acera (en cinco años puede que hayamos visto a diez personas andar por ella) en la derecha de la calzada, por lo que puede hacerse perfectamente por fuera del tráfico (bastante ligero siempre) de vehículos. 

Tras coronar el repecho estaremos en la rotonda de San Isidro, un nexo importante en la zona y que visitaremos constantemente a lo largo de muchas de nuestras salidas. En esta ocasión tomaremos la segunda salida, siguiendo recto dirección Betanzos. Tras unos pocos metros cuesta arriba llegará el momento de entrar en modo descenso, y esta vez avisamos que habrá que poner atención en cada maniobra que hagamos.

La carretera que se dirige a Betanzos (la típica gallega con dos carriles sin arcén y acercas y casas a ambos lados) tiene algunos baches en la línea que seguirá nuestra bici y varias curvas bastante malas, especialmente en la parte final. Es muy fácil irse recto en ellas teniendo en cuenta la velocidad que se trae durante la bajada, así que precaución.

Terminamos de bajar justo cuando pasamos bajo el viaducto de la autopista, a partir de donde tendremos un par de kilómetros en ligera cuesta arriba hasta que en el cruce de las curvas de las Angustias volveremos a poner piñones pequeños hasta llegar a Betanzos. 

En la ruta que hemos preparado no llegaremos a entrar en la villa en sí, sino que nos desviaremos a la derecha (más bien deberíamos decir “seguiremos recto”) por la avenida de Fraga Iribarne hasta llegar a la rotonda que marca el final de la misma. Aquí se nos abren tres opciones (izquierda para entrar en el centro de Betanzos, recto para seguir hacia Coirós, Irixoa u Oza-Cesuras y derecha para ir hacia Piadela), entre la que escogeremos esta última. 

De Piadela a Mabegondo

Cuando nos decidamos a salir de la rotonda por la primera salida a la derecha tendremos que estar bien preparados, ya que en breve empezará la subida a Infesta, de 3 km de longitud con una media del 5% de desnivel pero con rampas que llegan al 8%. Hay que tener en cuenta que a los 2 km de subida hay unos 500 metros cuesta abajo, lo que nos hace ver que esa media del 5% sería realmente más alta si contásemos sólo la parte ascendente. Quizás lo más problemático de este segmento sea la carretera por la que circulamos, que en algunos tramos llega a tener tres carriles y por la que los coches suelen circular en gran número y velocidad.

La subida termina más o menos a la altura de la gasolinera que hay delante de la central de Gadisa en el polígono de Piadela, y desde ahí iniciaremos un rapidísimo descenso pasando por Guiliade hasta pasar por encima de la AP-9.

Este es un punto que comentamos porque justo aquí, sin ninguna clase de transición, volveremos a subir durante casi 2 km por la carretera de Mabegondo. La pendiente no es especialmente destacable, teniendo unos máximos del 5%, pero en esta fase del día las piernas ya empezarán a notar los cambios de ritmo tan bruscos.

Seguiremos circulando hasta que veamos un cruce a la derecha con la indicación “San Pedro de Nós” a 13 km, que perfectamente podremos pasarnos si no vamos atentos. En caso de que esto ocurriese no habría realmente problema, ya que unos metros más adelante hay una rotonda en la que podemos dar la vuelta o incluso modificar un poco nuestra ruta y volver por la carretera de Carral. Sea como sea, supondremos que sí cogemos el cruce y empezamos nuestra travesía por Crendes.

Camino de Cecebre y llegada a Cambre

El paso por Crendes será sin duda el mejor momento visualmente hablando del día, porque por fin abandonaremos las carreteras secundarias con tráfico y entraremos en una zona de bosque. Desde el cruce que acabamos de tomar hasta el embalse de Cecebre tendremos casi 5 km para disfrutar de la bici, circulando por un camino lleno de pequeños repechos en su primera parte que luego se convierte en una cómoda bajada sin especiales dificultades y además sin ver prácticamente un solo coche. 

Tras atravesar el espectacular tramo del embalse e intentar conseguir nuestro mejor registro en el segmento (es inevitable no buscarlo, pues una recta es tan llana y tan vacía que casi nos obliga a ello) seguiremos hacia la derecha rodeándolo y nos dirigiremos hacia la rotonda de Cecebre.

En la zona boscosa a la que llegaremos poco después de dejar las compuertas del embalse a nuestra espalda entraremos en un tramo de más de 3 km que en todo momento (y en mayor o menor medida) pica para arriba, llegando a tener pendientes de un 5% en sus partes más duras. Lo iniciaremos en la zona de bosque, seguiremos con él cuando lleguemos a la rotonda y giremos por la tercera salida a la izquierda en dirección Cambre y no lo abandonaremos hasta que estemos a las puertas de dicho municipio.

Especialmente duras se hacen la primera parte (desde el bosque que hay al salir de la zona del embalse hasta la entrada de la autopista) y el último kilómetro, pues en ambos casos tendremos que sufrir las típicas rectas que poco a poco pican más y más hacia arriba pero que visualmente no llegamos a notar, lo que genera la tan odiada sensación de no avanzar.

Justo antes de entrar en Cambre deberemos hace una bajada de no más de 200 metros pero bastante peligrosa, pues tiene una pendiente muy grande, mal asfalto, varias curvas peligrosas y un cruce regido por un stop (que ya sabemos que muchas veces los conductores convierten en un simple “ceda el paso”…).

El camino de vuelta hacia A Coruña

Para volver a Coruña lo haremos a través de la carretera de A Barcala, el Burgo y Fonteculler. Para salir de Cambre habrá un pequeño repechito seguido de un llano, al final del cual empezaremos otro descenso velocísimo hasta A Barcala. Justo al principio hay un par de curvas bastante abiertas que a los coches les cuesta tomar si no pisan el freno, por lo que nos daremos cuenta que el peligro en ellas somos los propios ciclistas, que vamos bastante más rápido que ellos. No obstante, en breve estaremos de nuevo en rectas y el orden natural se restablecerá.

Tras atravesar A Barcala y coger a la izquierda en la rotonda del Temple cruzaremos el Burgo sin nada más destacable aparte de que estaremos más tiempo parados que en movimiento (muchos semáforos, pasos de peatones y rotondas siempre con tráfico).

Después llegaremos a Fonteculler, donde sí deberemos estar muy atentos al tráfico y a las maniobras de los conductores, ya que es territorio comanche para ciclistas. Aunque en los últimos años han reducido el número de carriles (y de paso la velocidad) poniendo anchas medianas, es un tramo que sigue estando pensado para los vehículos, algo que es entendible en cierto modo sabiendo que es la salida (o entrada) de una gran ciudad. Sea como sea, Fonteculler termina en el Puente del Pasaje y, por tanto, el punto final de nuestra ruta.

Suerte en la vuelta a casa y buen provecho.

En caso de querer más

Hay muchos desvíos a lo largo de toda la ruta desde los que se puede aumentar los kilómetros. En Betanzos podemos salir dirección norte y coger la carretera hacia Miño y Perbes o dirección este hacia Irixoa u Oza-Cesuras. En Mabegondo, en el momento en el cogemos el cruce a la derecha hacia San Pedro de Nós, existe la opción de seguir hasta la rotonda que citamos en el texto y tomar la salida a la izquierda hacia Mesón do Vento o seguir recto hacia Carral. 

En Cecebre la rotonda donde salimos dirección Cambre también nos lleva hacia de nuevo hacia Sada o Guísamo si giramos a la derecha. Por último, podemos salir de Cambre hacia Sigrás y hacer alguna subida más como el Xalo o Cantera y volver a Coruña por Arteixo.

¿Interesado en otras rutas? Echa un vistazo a esto: